«Todos los colegios están obligados a poner
en marcha los mecanismos cuando se detecta el más mínimo indicio», dice la
consejera de Educación
Enviar
El servicio de Inspección del Gobierno del
Principado ha abierto una investigación para determinar si el colegio Santo
Ángel, donde estudiaba la menor de 14 años fallecida el 11 de abril en La
Providencia, cumplió los protocolos establecidos contra el acoso escolar. Así
lo aseguró ayer la consejera de Educación, Ana González. La representante del
Ejecutivo regional explicó que «todos los centros están obligados a tener un
protocolo específico que se pone en marcha cuando se tiene el menor indicio de
la existencia de acoso». El mecanismo interno se ha puesto en marcha a raíz de
que la madre de la menor presentase el pasado jueves una denuncia ante la
Fiscalía de Menores contra cuatro compañeras de la niña y ante el Juzgado de
Instrucción número 3 de Gijón contra la dirección del centro educativo. La
familia considera que existió un «hostigamiento» que llevó a la joven a
quitarse la vida. Solicita, por ello, que se inicie el correspondiente proceso
penal por la posible comisión de los delitos de «inducción al suicidio,
lesiones, amenazas, coacciones y tortura y delitos contra la integridad moral».
Tanto desde el ministerio público como desde el juzgado de instrucción ya se
han solicitado pruebas para tratar de reconstruir los meses previos a la muerte
de la adolescente.
A los informes elaborados por el Servicio
de Atención a la Familia (SAF) del Cuerpo Nacional de Policía, se añadirán
ahora los realizados por los Servicios Sociales, los psicólogos que atendían a
la joven y de los orientadores del centro educativo.
Redes sociales
Una prueba determinante, en caso de
iniciarse el procedimiento penal que solicita la familia, serían los mensajes
en las redes sociales escritos por compañeros de la víctima, antes y después
del fallecimiento. «Se acompañan como prueba diversas conversaciones en las que
a una de las menores denunciadas se la llama 'asesina' por otros niños,
reconociendo ella públicamente que había insultado y pegado a la víctima, pero
que 'todo el Santo Ángel lo hacía'».
Pese a que no existía una denuncia anterior
interpuesta por acoso, la tutora de la chica sí estaría al tanto de lo que
supuestamente ocurría. Así lo mantiene Encarna
García, presidenta en Asturias de la Asociación contra el Acoso Escolar.
«La madre de la cría había mantenido varios encuentros con los profesores,
alertando del problema que sufría. No se le hizo caso», manifiesta.
La portavoz de la agrupación pide a «todos
los padres que detecten el más mínimo problema» que interpongan «un escrito en
el colegio y ante la Consejería de Educación para que quede constancia de la
existencia del posible acoso». «En este último caso, la madre, por
desconocimiento, no había interpuesto denuncia pero todo parece indicar que
existen pruebas suficientes para demostrar que el centro no habría actuado
correctamente», dice Encarna García, para añadir que «la mayoría de los
compañeros eran conocedores del acoso que sufría la niña por parte de varias
compañeras».
Tratamiento psicológico
La menor llevaba meses acudiendo a la
consulta de un psicólogo del centro de salud Puerta La Villa. Según su propio
entorno, «a la difícil situación que vivía en el colegio» se había sumado la
muerte en octubre de unas de sus mejores amigas. Según consta en la denuncia,
ya en el mes de septiembre habría intentado quitarse la vida. No habría sido el
centro el que había informado de ese episodio, sino la madre de otra de las
alumnas. Los familiares de la víctima mantuvieron una reunión con la tutora
para solicitar que fuesen avisados si la niña «no acudía a primera hora a
clase». A partir de entonces, presuntamente, «la chica había tenido tres faltas
que no habían sido comunicadas por el colegio».
Ya en febrero, la progenitora informó de
nuevo a la tutora para informarle de una supuesta agresión en el colegio por
parte de otros compañeros. La joven tendría marcas en el cuerpo. «Al parecer,
es notoriamente conocido el acoso al que era sometida la niña. Tanto acoso
psicológico como agresiones físicas», reza la denuncia. Será
«Hay mucho miedo y silencio a la hora de
denunciar», dicen desde la Asociación contra el Acoso Escolar
Enviar
En Asturias hay detectados en la actualidad
50 casos de acoso escolar. De ellos, 16 estarían considerados como «muy
graves». Las cifras reales, al margen de las aportadas por la Asociación contra
el Acoso Escolar, podrían ser «muy superiores», ya que se trata de «un problema
difícil de detectar». «Los afectados y su entorno tienen mucho miedo a la hora
de denunciar; existe un gran silencio en torno al acoso escolar», apunta la
presidenta de la asociación, Encarna García.
Desde la agrupación aconsejan a los padres
que se pongan en contacto con ellos, o en el caso de los jóvenes, también con
el Conseyu de la Mocedá, para asesorarse y saber los pasos a seguir. «Nosotros
les ofrecemos todo el apoyo, tanto a los chicos como a su entorno, y les
dirigimos sobre el protocolo a seguir para atajar el problema», comentan.
No tenían conocimiento previo del caso de
la niña fallecida el 11 de abril en Gijón. «Directamente no habíamos mantenido
ninguna entrevista ni teníamos conocimiento. Estamos revisando todos los
correos que nos llegan de personas anónimas por si alguno de ellos fuese de la
cría que prefirió no identificarse», comenta Encarna García.
La Asociación contra el Acoso Escolar ya se
ha puesto en contacto con los familiares de la menor para «ofrecerles todo
nuestro apoyo y para asesorarles en lo que haga falta». «Siento vergüenza ajena
de cómo ha actuado el colegio en todo esto», critica García.
No hay comentarios:
Publicar un comentario